¿A cuántas comunidades virtuales te has suscrito, motivado por las ganas de pertenecer y compartir? ¿En cuántas de ellas sientes que te conocen y que realmente aportas al propósito colectivo? Hoy, la oferta es inmensa: desde clubes de lectura hasta comunidades políglotas centradas en intereses comunes. ¿Están cumpliendo su promesa?
“Las comunidades virtuales ofrecen una ilusión de intimidad sin el compromiso de la cercanía emocional.”
— Sherry Turkle, Alone Together: Why We Expect More from Technology and Less from Each Other (2011)
Ilusiones que creemos y que creamos
Somos seres sociales por naturaleza. Buscamos tribus, vínculos y sentido colectivo. Este conocimiento ha sido manipulado por el marketing muchas veces con resultados engañosos. En las comunidades digitales modernas se suele generar la ilusión de pertenencia, proximidad y armonía cuando en el fondo suelen estar en su mayoría vacías de contenido.
En los entornos laborales actuales también se suele crear ese tipo de ilusiones. Ciertas metodologías de trabajo muy exitosas, a veces sólo se sostienen de una falsa sensación de estructura. Un tablero común y tareas asignadas pueden simular un equipo cohesionado, sin que realmente exista colaboración ni diálogo.
La Gestalt y la percepción de comunidad
En mi época de estudiante, cuando cursaba la carrera de diseño gráfico, aprendí las leyes de la gestalt. Estas leyes explican cómo las personas percibimos patrones, unidad y sentido en lo visual. Fueron desarrolladas a comienzos del siglo XX por los psicólogos alemanes Max Wertheimer, Wolfgang Köhler y Kurt Koffka. En el campo del diseño, comenzaron a aplicarse con mayor intención a partir de los años 50 y 60, particularmente dentro del diseño gráfico suizo y el movimiento Bauhaus. Cuando egresé de la carrera, las apliqué al diseño de interfaces y a la experiencia de usuario.
Desde mi perspectiva, tres de estas leyes revelan cómo ese orden aparente puede esconder desconexión emocional: Simetría, Buena Forma y Proximidad.
Ley de la Simetría
Nos sentimos atraídos por la armonía visual, lo equilibrado, lo parejo. En los grupos sociales, esta ley traduce la idea de que todo está funcionando de forma justa. Por ejemplo, visualizar que los miembros de un equipo tienen la misma cantidad de tareas, ponderadas con un grado de esfuerzo similar mostraría equilibrio. Por otro lado, tener mesas de trabajo multidisciplinarias donde interactúan distintos tipos de roles, podría hacer pensar que todos tienen la misma participación, cuando en la práctica quizás opinen las mismas personas de siempre.
Los gestores de equipo pueden apoyarse en evidencia empírica para ir en defensa de un equipo simétrico, obviando relaciones asimétricas que sólo se pueden descubrir a partir de un proceso cualitativo. Entrevistas uno a uno, shadowing, service safari, juego de roles, u otras técnicas antropológicas donde un investigador se introduce en el grupo para entender su relacionamiento real.
Ley de la Buena Forma (Pregnancia)
Esta ley alude a nuestra tendencia a ver como un todo aquello que está bien estructurado visualmente. En las comunidades virtuales que se relacionan en plataformas como Slack, Whatsapp o Discord, se suele proyectar esta sensación de orden y cohesión pero no por eso cuentan con miembros conectados emocionalmente.
Estas comunidades se esfuerzan por facilitar el diálogo entre los miembros. Disponen de recursos valiosos, dirigen debates y ordenan las conversaciones por temáticas. Todo parece indicar que sus miembros están a gusto y comparten los mismos valores. Sin embargo, esta percepción podría ser artificial, con roces entre sus miembros y baja participación activa.
Ley de la Proximidad
Cuando los elementos están juntos, tendemos a percibirlos como parte de una misma unidad. Esto lo podemos extrapolar a todo tipo de agrupación, ya sea académica, laboral, deportiva o social. La idea simplista de disponer de un chat y abrir redes sociales para que los miembros o seguidores se sientan cercanos. La proximidad sólo atiende a la distancia pero no interfiere en las relaciones que las partes vinculadas van creando.
Menos clicks, más conversaciones
“Las tecnologías deben diseñarse no solo para facilitar tareas, sino para fortalecer vínculos humanos.”
— Indy Johar, Dark Matter and Trojan Horses (2012)
Durante los últimos 25 años, el diseño digital ha estado centrado en crear buenas interacciones. Los diseñadores UX trabajan en que estas interacciones sean genuinas y empáticas. Los diseñadores UI persiguen que sean simples e intuitivas. Y los diseñadores de servicios buscan que tengan la menor cantidad de fricciones posibles. Actualmente esto ya no es suficiente.
El verdadero desafío de cara al futuro es diseñar mejores relaciones.
Conformar comunidades verdaderas, en el ámbito laboral, social o recreativo. Preguntarnos cómo generar confianza, intimidad y escucha para pasar del sistema al vínculo.
Y paradójicamente el desarrollo de la inteligencia artificial, para algunos compleja o vista con recelo, nos podría estar llevando al terreno de las relaciones. Disminuyendo flujos rígidos autoimpuestos por los sistemas tecnológicos para dar paso a conversaciones más humanas.
Volver a lo genuino
“No podemos diseñar el futuro sin escuchar las formas de vida que lo han sostenido durante siglos.”
— Arturo Escobar, Designs for the Pluriverse (2018)
Las comunidades digitales aún no están a la altura de las experiencias presenciales. Para diseñarlas, vamos a tener que mirar hacia atrás… pero bien atrás. Observar cómo se organizaban las comunidades en la antigüedad. Escuchar a los pueblos originarios que aún habitan nuestros territorios. Entender cómo se sostiene una comunidad cuando no hay métricas, ni roles, ni dashboards.
En ellos está lo genuino.
Ahí es donde, tal vez, tengamos que volver a empezar.
Bibliografía recomendada:
- Turkle, S. (2011). Alone Together: Why We Expect More from Technology and Less from Each Other. Basic Books.
Análisis crítico sobre cómo la tecnología ha transformado nuestras relaciones, afectando la calidad de nuestras comunidades y vínculos emocionales.
Leer más - Arnheim, R. (1954). Art and Visual Perception: A Psychology of the Creative Eye. University of California Press.
Obra clásica sobre la psicología de la percepción visual desde el enfoque de la Gestalt, ampliamente aplicada en diseño gráfico y de interfaces.
Leer más - Fry, T. (2009). Design Futuring: Sustainability, Ethics and New Practice. Bloomsbury Publishing.
Propone un diseño ético centrado en el futuro y las relaciones humanas, cuestionando el enfoque puramente formal del diseño.
Leer más - Escobar, A. (2018). Designs for the Pluriverse: Radical Interdependence, Autonomy, and the Making of Worlds. Duke University Press.
Una crítica al diseño occidental moderno y una invitación a aprender de los saberes comunitarios, ancestrales y relacionales.
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